Dos años después vuelvo a escribir una entrada.
Esto es regularidad y constancia, si señor.
Pues nada, aquí estoy, una mañana de sábado que me he levantado pronto, he organizado toda la colada y he hecho café.
Debería ponerme a arreglar la habitación para cuando vengan mis amigas, pero el piso está demasiado en calma y no quiero hacer ruidos (soy tremendamente escandalosa).
Ayer tuve un día bastante bueno, bien teniendo en cuenta que en el último año mi edad mental ha subido a 35 en vez de a 22 que son los años que he cumplido.
Después de trabajar, fui a comer a un restaurante de al lado de mi trabajo: "burrito de carne boloñesa en salsa, pechugas de pollo a la salsa roquefort con patatas, cerveza y tarta de queso". Después me fui a Ikea (una de mis pasiones) y compre todoooooo esto:
- Cesto para la ropa limpia grande (para poder llevarla doblada a la habitación).
- Cesto para la ropa sucia.
- Ollas.
- Sartén.
- Cubiertos.
- Platos.
-Vasos.
- Boles.
- Tazón para el desayuno.
- Paletas de madera para cocinar.
- Un organizador morado para el armario.
- Tuppers.
- Almohadas.
Y creo que ya, y el otro día compré cosas varias aquí al lado, como cajitas de plástico para la pasta, el café... una bandeja de flores, trapos, manteles individuales, velas, incienso...
Ai las mujeres y la decoración. Creo que es la continuación más madura (o viejuna) de las mujeres y los zapatos.
En fin, conclusión, las mudanzas no solo cansan, si no que arruinan, porqué te das cuenta de las cosas que necesitas.
Después de ir a Ikea, me fui al piso de un nuevo amigo a beber cerveza y hablar de fútbol (quién ha dicho que no podamos ser mujeres con vicios de hombres?)
Y ya, a casa a dormir y ver Sexo en NY. O al revés más bien dicho.
Esto es para mi un buen día. No tiene mucho glamour, pero a veces los pequeños placeres son los más satisfactorios. Menos para la VISA claro.
Me voy a preparar la casa para la llega de las chicas.
Au revoir!